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Aislamiento social: Causas y cómo prevenirlo

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La necesidad de socializar forma parte intrínseca del ser humano. De ahí que sea importante satisfacerla, para favorecer el bienestar psicológico. Si bien es cierto que no todas las personas necesitan socializar en la misma medida, la privación absoluta, conocida como aislamiento social, puede afectar a la mayoría de individuos de la misma forma.

Son muchas las consecuencias negativas que esta clase de soledad puede provocar en la psicología humana. Por tanto, es necesario ahondar detenidamente en este tópico.

¿Cuáles son los principales signos y síntomas del aislamiento social?

En primer lugar, es necesario saber cómo es posible identificar si una persona está siendo afectada por el aislamiento social.

Se puede reconocer a través de las siguientes señales:

porque existe el ailamiento social
  • Dificultades para aceptar circunstancias que considere como debilidades de su personalidad, como por ejemplo sensibilidad, dependencias, temores o timidez, entre otras.
  • Problemas de relación con su entorno laboral, temor a ser percibido como alguien débil dentro del mismo.
  • Evasión de cualquier actividad que podría ser percibida como ridícula.
  • Recurrir a personas populares para resolver inseguridades internas.
  • Exceso de preocupación por defectos físicos, incluyendo algunos que pueden pasar fácilmente desapercibidos por otras personas.
  • Evitar rodearse de personas con quienes se tiene confianza y grupos sociales en general.
  • Miedo a decir cosas indebidas estando en un grupo de personas, lo que genera una constante sensación de ansiedad e incomodidad.
  • Sentimiento de diferencia o inferioridad en relación a personas poco o completamente desconocidas.
  • Sensación de timidez y vergüenza en los momentos en que se deben exponer rasgos personales desconocidos.

Diferencias entre ser antisocial y ser asocial

Una confusión de términos bastante frecuente es la que se da en la comparativa de una persona asocial y una antisocial. Es un error pensar que se trata de sinónimos, pues ambos conceptos tienen diferencias bastante marcadas.

En este sentido, hay que resaltar que una persona antisocial se define como alguien con tendencia a ir en contra de las normas, pautas o reglamentos que rigen el orden social, de manera que busca combatirlas.

Por su parte, la persona asocial no va en contra de estas normas, sino que se trata de alguien que no se relaciona o integra con otros individuos con facilidad: una persona que pasa mucho tiempo sola.

porque hay personas que hacen aislamiento social

Por otra parte, es importante aclarar que las personas antisociales padecen un trastorno psiquiátrico denominado Trastorno de la Personalidad Antisocial. Las personas con este trastorno se caracterizan por un comportamiento deliberadamente rebelde contra todo lo que les rodea e incluso pueden llegar a tener conductas delictivas.

Esto no ocurre en el caso de los asociales, ya que estas personas simplemente no interactúan o se comprometen con la sociedad porque no tienen algo que les motive a hacerlo. Simplemente, tienden a tener pocas habilidades de integración social y disfrutan haciendo planes en soledad.

¿Cómo afecta la soledad y el aislamiento a tu cerebro?

Desde un punto de vista psicológico, la soledad puede tener los siguientes efectos en la mente:

Presencia de trastornos del desarrollo

Se teoriza sobre que las personas que han sido criadas sin contacto con otras personas pueden presentar trastornos del desarrollo irreversibles. No obstante, no existe demasiada evidencia científica sobre esto. Por lo que no se puede descartar que la aparición de esta clase de trastornos en personas criadas en tales circunstancias se deba a otras causas anteriores al nacimiento y no al aislamiento social en sí.

Alucinaciones

Las personas que experimentan largos períodos de aislamiento social, con frecuencia se abren mucho a las nuevas influencias. Esto las hace proclives a percibir alucinaciones, imágenes y sueños vibrantes.

Esto podría explicar las apariciones o visiones que han experimentado algunas personas en casos de aislamiento social extremo, como es el caso de los monjes y ermitaños que se someten a estas situaciones por motivos religiosos.

Aparición de síntomas psicopatológicos

Algunos síntomas psicopatológicos como desorientación, miedo, angustia, resignación, ira y desasosiego emocional pueden ser derivados de largos períodos de privación del contacto social.

Incluso existen casos donde pueden apreciarse cuadros de psicopatologías de trastornos del sueño, ansiedad y depresión. Las personas que tienen antecedentes de fragilidad psíquica son las más propensas a experimentar estos síntomas como resultado de una extensa soledad.

Aumento de la influenciabilidad

Es bien sabido que las personas se vuelven más influenciables como resultado del aislamiento social. Esto fue usado como herramienta para manipular las actitudes de los prisioneros norteamericanos en la guerra de Corea.

Sin embargo, este incremento de la influenciabilidad también puede ser usado con fines terapéuticos. Por ejemplo, para tratar a las personas interesadas en dejar de fumar. Los tratamientos terapéuticos de este estilo se fundamentan en que el impacto de las comunicaciones en las personas es mayor después del aislamiento en comparación a cómo eran antes de éste.

¿Quiénes son más propensos a aislarse de la gente?

Generalmente, las personas más propensas a buscar aislarse de los demás son los adultos mayores. Esto se debe a cambios en las conexiones sociales y en la salud como consecuencia de la vejez. Entre estos se incluyen la pérdida de la visión, memoria y audición. A eso hay que sumar la posible pérdida de amigos y familiares y los problemas de movilidad.

De la misma manera, aquellas personas que debido a una consecuencia inesperada se sienten distantes del resto de la sociedad, por ejemplo, por causas como la separación de amigos o familiares, problemas de salud que dificultan la interacción con los demás, enfermedades de seres queridos o incluso ausencia de medios de transporte, presentan un mayor riesgo de caer en el aislamiento social.

Teniendo en cuenta lo antes dicho, los siguientes son los principales factores de riesgo para buscar el aislamiento social:

  • Incapacidad de salir de casa.
  • Vivir solo.
  • Problemas económicos.
  • Deber cuidar a otra persona.
  • Pérdidas o cambios de vida importantes como muerte del cónyuge o jubilación.
  • Enfermedades auditivas.
  • Limitado apoyo social.
  • Ciertos problemas cognitivos o psicológicos como la depresión.
  • Habitar un lugar inseguro, rural o al que es difícil acceder.
  • Ausencia de actividades significativas en la vida o sentimiento de falta de propósito.
  • Barreras idiomáticas.
  • Problemas de discriminación por orientación sexual, raza, edad, etnia o identidad de género.

Conclusiones

Los seres humanos necesitan tener contacto con otras personas para poder disfrutar de un bienestar pleno. No existe un nivel de sociabilidad definido, pues no todas las personas experimentan las mismas necesidades sociales, pero sí está claro que un aislamiento extremo siempre puede tener efectos negativos en la psique

.Por ello, es importante estar informado sobre cuáles son las causas de esta problemática, para ayudar a combatirla, tanto cuando te afecta a ti mismo como a tus seres queridos que por alguna razón puedan tener una mayor propensión a aislarse socialmente, como en el caso de las personas de la tercera edad.

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Sobre la Autora

montse-fernandez-redactora

Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Trabajo en consulta privada desde el 2010 con pacientes adultos y parejas.

Mi formación:

  • Licenciada en Psicología por la Universitat de Barcelona (2010)
  • Postgrado en Terapia Gestalt. Escola Taller de Gestalt, Barcelona (2006-2010)
  • Formación en psicoterapia integrativa en el programa del Dr. Claudio Naranjo -Programa SAT- (2010-2014)

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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