La mentira infantil

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Conoce porqué mienten los niños y cómo actuar ante la mentiras infantiles

La clave para identificar si es necesario que los padres se encarguen de corregir la mentira infantil radica en evaluar cuáles son las razones que los llevan a mentir.

Por ejemplo, una mentira de conveniencia común en los niños es afirmar que terminaron sus deberes, pese a saber perfectamente que no los terminaron. Este tipo de mentira debe ser corregida, pero en otras ocasiones las mentiras son una manifestación de que el niño no ha definido bien la diferencia entre realidad y sus deseos o sueños, por lo que no exigen una corrección.

Psicología de la Mentira infantil

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Para entender la motivación detrás de los niños mentirosos es necesario entender la utilidad de la mentira.

Todas las mentiras tienen en común que tienen como origen la negación de alguna cosa y son utilizadas por los niños contra aquellas cosas que les generan ansiedad de forma interna o externa.

Por ejemplo, en el caso de que un niño no puede aprobar un examen, experimentaría ansiedad ante las consecuencias, las cuales serían la decepción de sus padres. Esto podría motivar al niño a decirle mentiras a sus padres, de manera que la mentira actuaría en este caso como un mecanismo de protección ante el dolor.

En la mayoría de los casos de l amentira infantil encuentran su motivación en el deseo de evitar castigos. Es por esto que se debe señalar que las mentiras son por definición intencionales. Sin embargo, cuando se realizan con demasiada frecuencia, es posible que se conviertan en respuestas automáticas.

En estas situaciones es necesario que los padres orienten a sus hijos para ayudarles a comprender por qué es necesario que eviten las mentiras.

La mentira infantil fantasiosas

Existe un tipo de mentira infantil específico que merece mención especial y se trata de la mentira fantasiosa, la cual suele presentarse en niños que tienen entre tres y cuatro años. El ejemplo más común es la creación de amigos imaginarios. A diferencia de las mentiras que se basa en evitar un castigo,éstas no requieren una corrección

Este tipo de mentira es evolutivamente aceptable. De hecho, no debe considerarse como niños mentirosos a aquellos que realizan esta clase de mentira infantil. La razón radica en que cuando los niños realizan las mentiras fantasiosas se encuentran en una etapa de desarrollo en la cual la frontera entre la realidad y la imaginación no está firmemente definida para ellos.

Por tanto, en estas circunstancias no es necesario corregir a los niños, ya que se trata de comportamientos infantiles típicos, los cuales tienden a desaparecer por sí solos cuando el niño crece.

Es importante aclarar que, aunque se trata de un comportamiento típico infantil, ante las situaciones de mentiras de fantasía los padres deben ser comprensivos y tolerantes, pero no seguirle la corriente al niño en las mentiras de fantasía. Esto se debe a que seguirles la corriente interfiere en el proceso de aprendizaje del niño.

Padres: ¿Cómo actuar ante las mentiras de hijos

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Generalmente, a los ocho años de edad la intencionalidad de la mentira se vuelve más pronunciada. Antes de esta edad la realidad e imaginación no están tan definidas en la mente del niño.

Es precisamente la mentira intencionada la que necesita orientación de los padres para ser corregida. Hay que tener en cuenta que en ocasiones la mentira puede ser utilizada por el niño con la intención de captar la atención de los padres.

Es por esto que es indispensable, al descubrir que el niño ha mentido, intentar hacer que él mismo explique voluntariamente las razones que lo han empujado a mentir.

Será necesario evaluar tanto su conducta como su respuesta, ya que a través de ésta podrá diferenciarse si se trata de un genuino deseo del niño de usar la mentira como un mecanismo de defensa ante una situación desagradable o, por el contrario, se trata de una acción del niño motivada por la falta de cariño o atención por parte de los padres.

Si, por ejemplo, el niño ha mentido al negar que pegó a su hermano menor, se trataría de una mentira utilizada como mecanismo de defensa para evitar un castigo. En cambio, si la mentira no está orientada a evitar alguna experiencia desagradable, sino a llamar la atención de los padres, será necesario atender porqué se da esa conducta.

Ahora bien, se deben tener en cuenta ciertas claves para corregir la mentira en niños correctamente cuando la mentira está dirigida a evitar una experiencia desagradable:

≫Evitar que el niño se sienta humillado

Es posible que el niño presente argumentos inverosímiles para no reconocer que está mintiendo. En caso de que esto ocurra será indispensable evitar dejar al niño en ridículo. Los padres deben comunicarse con él desde una perspectiva amable y comprensible, pero sin perder la firmeza y la autoridad.

Además, tampoco se debe compartir con terceras personas que el niño ha adquirido la costumbre de mentir, ya que esto podría afectar negativamente a su autoestima.

Asimismo, se debe evitar dejarse llevar por emociones de enfado cuando se va a corregir la conducta de la  mentira infantil. El mantener un ánimo neutral hará más fácil que el niño comprenda que estamos conscientes de que nos está mintiendo.

≫La disciplina no debe estar sólo sustentada en la moralidad y el deber

Para que el niño reconozca su mentira, el mensaje en el discurso orientador de los padres es importante, pero no debe ser el único factor sobre el cual puede fundamentarse los argumentos de los padres.

Debe existir un equilibrio entre los argumentos morales y los argumentos relacionados con las consecuencias de la mentira. El objetivo no es sólo hacer que el niño aprenda que la mentira no es un acto correcto, sino que también debe aprender que tiene consecuencias negativas.

≫Educar con el ejemplo

Cuando el niño haya reconocido que ha mentido, si los padres actúan de forma asertiva, podrán hacer que aprenda que debe evitar la mentira. La comprensión es un valor muy importante en este punto. Sin embargo, para lograr que el niño sea consciente de que debe evitar las mentiras, debe percibir en sus padres un ejemplo de honestidad, pues lo padres son el ejemplo de actuación más importante de los niños.

Conclusiones:

La mentira infantil, no son algo muy extraño. La mentira es un recurso común en niños de diferentes edades, por lo cual no siempre se trata de un tema que deba preocupar a los padres a no ser que se convierta en una conducta muy frecuente e inecesaria, o que se dé sólo y siempre en un determinado “escenario”: escuela, parque, abuelos, en relación con la alimentación, al deporte, etc…

En ocasiones la mentira sólo presenta como una característica evolutiva normal de los niños, ya que descubren que pueden utilizarla como un recurso para conseguir las cosas que desean.

 

Referencias

  • Vivar, D. M. (2003). La mentira infantil: diagnóstico e intervención psicopedagógica (Doctoral dissertation, Universidad de Málaga).
  • Dithrich, C. W. (2001). Pseudología fantástica, disociación y espacio potencial en el tratamiento de niños. Psicoanálisis, 23(3), 583-602.

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Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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