Causas de la Dependencia Emocional: origen y tipos de apegos

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 Es natural que en las relaciones de pareja se experimente cierto deseo de sentir afecto y de tener un contacto íntimo con la persona querida. Sin embargo, cuando este deseo se convierte en una necesidad, la persona afectada se convierte en un dependiente emocional sin ser consciente de ello.

Esta necesidad excesiva y continúa de estar en contacto y recibir afecto de la pareja puede ocasionar múltiples problemas en la pareja, sobre todo en el caso de la persona afectada, ya que la relación pierde su estabilidad natural y el dependiente emocional se vuelve una presa fácil de la manipulación por parte de su pareja.

Cabe resaltar que la dependencia emocional, aunque es más común en las relaciones de pareja, también puede presentarse en relaciones de amistad o familiares. 

¿Qué es la dependencia emocional?

Desde un punto de vista psicológico, el significado de la dependencia emocional puede definirse como un patrón continúo de necesidades emocionales insaciables, las cuales se intentan suplir de una forma desadaptada. En palabras más simples, dependencia emocional significa que una persona experimenta muchas múltiples necesidades emocionales e intenta satisfacerlas de una forma nociva

Por qué se produce dependencia emocional

Generalmente, el origen de la dependencia emocional puede encontrarse en la infancia (Schaeffer,1998). Las personas que suelen convertirse en dependientes emocionales tienden a tener relaciones disfuncionales con personas de autoridad, sufrir abuso psicológico o físico o presenciar casos de abuso de sustancias por parte de los padres.

En otros casos la dependencia emocional puede originarse en una inadecuada crianza o educación, en la cual no se satisfacen las necesidades emocionales del niño, lo que desencadena el patrón psicológico dependiente en la adultez (Bowlby J.,1989).

Además, también existen casos de dependencia emocional provocados por un bajo autoestima, una percepción personal muy negativa que afecta a las relaciones sociales o haber padecido chantaje emocional.

Según las investigaciones de John Bowlby, los estilos de apego de cada persona se establecen de acuerdo a la forma en que un niño se haya relacionado con la madre o cuidador principal.

Es importante destacar que las consecuencias de este patrón psicológico son tan amplias como los diferentes padecimientos que lo pueden causar. Sin embargo, en general la dependencia emocional se refleja en depresión, ansiedad y un gran miedo a terminar una relación amorosa.

También es común que los dependientes emocionales tengan un miedo extremo a la soledad, el cual puede ser irracional en algunos casos.

A raíz de estos sentimientos negativos, este patrón psicológico empuja a las personas a satisfacer desesperadamente los deseos de su pareja, incluso cuando implica degradar la propia moral. Por ello, es común que piensen que ni siquiera merecen amor, pensamiento que suele originarse en una baja autoestima.

Dependencia emocional en la pareja

El ámbito de la pareja es uno donde se presenta con mayor frecuencia la dependencia emocional. Sin embargo, cuando este es reducido, no presenta ningún inconveniente, pues cierto nivel de dependencia es natural en las parejas.

Esto se debe a que cuando existe una independencia emocional absoluta la relación presenta desequilibrios y podría existir una ausencia de objetivos en común, lo cual podría perjudicar la sostenibilidad de la relación.

En este sentido, se debe aclarar que una dependencia emocional sana en la pareja es aquella que es lo bastante baja como para favorecer la unión de la pareja, pero sin llegar a un nivel en que es disfuncional.

Cuando el grado de dependencia de uno de los miembros de la relación es demasiado alto, se produce un desequilibrio que puede tener como consecuencia un sentimiento de inferioridad ante el compañero sentimental, lo que puede dar pie a actitudes sumidas exageradas.

Asimismo, algunas personas con tendencia a la dependencia emocional pueden escoger sus parejas basadas en este problema. De esta forma es frecuente que busquen parejas manipuladoras, narcisistas, explotadoras, poco afectuosas, con baja empatía y con la creencia de que son extremadamente especial y una seguridad en sí mismos aparentemente abrumadora.

Es frecuente que estos desequilibrios desencadenen relaciones tóxicas con el pasar del tiempo, ya que la parte dominante podría aumentar mucho su autoridad, hasta el punto de maltratar o anular la parte sumisa.

En tales casos, al llegar al maltrato psicológico o físico, la parte dependiente es capaz de seguir siendo obediente, incluso si esto implica soportar humillaciones o desprecios, pues la motivación surge del miedo al abandono.

De hecho, el dependiente emocional puede ser consciente de que está sufriendo una forma de maltrato, pero no es capaz de poner fin a la relación pese a esto, pues está anclada al apego que siente por su pareja.

En muchas ocasiones esto puede generar un círculo vicioso, pues la relación podría terminar, pero la dependencia podría obligar al dependiente a reestablecerla, haciendo que eventualmente vuelva a terminar y nuevamente busque de forma incondicional reconstruirla, todo en un círculo interminable.

Esta situación puede ser muy negativa para el bienestar del dependiente, pues su salud física, mental y su autoestima pueden verse seriamente perjudicados. Además, muchas veces pueden desarrollarse pensamientos obsesivos, depresión, y ansiedad, sin que la persona afectada tenga las fuerzas para poner fin a la relación responsable de su sufrimiento, pues el apego la hace necesitarla desesperadamente.

Síntomas del apego emocional

Las siguientes señales pueden ayudar a identificar si una persona tiene este problema:

  • Actitudes sumisas ante la pareja o amigos, por ejemplo, no expresar sus opiniones o evitar discutir para no molestar a la otra persona.
  • Incapacidad para soportar la soledad, tanto física como emocional, pues genera síntomas de ansiedad y estrés.
  • Miedo a la soledad que se manifiesta en la incapacidad para abandonar relaciones que no les hacen felices.
  • Sentimiento de que no son lo bastante buenos para su pareja o que son inferiores.
  • Pensamientos obsesivos relacionados con ser víctima de una infidelidad.

Ansiedad por Dependencia emocional

Debido a sus características, es común que se confunda la dependencia emocional con ciertos trastornos de ansiedad originados en la dependencia. La diferencia radica en que en el caso de la dependencia emocional la insatisfacción en las emociones es la que desencadena la ansiedad, mientras que en los trastornos de ansiedad por dependencia son objetos los que desencadenan el trastorno.

Cabe mencionar que la necesidad afectiva extrema que experimenta el dependiente emocional tiende a provocar mucho dolor, puesto que la relación afectiva que crea la persona afectada por este patrón psicológico tiene un gran potencial de provocar depresión y ansiedad si se da una situación de rompimiento

Causas de la Dependencia Emocional. Rasgos de Personalidad

Aunque las causas de la dependencia emocional pueden diferir de un individuo a otro, existen ciertas características que las personas con este patrón psicológico tienden a compartir entre sí. Estas son las más habituales:

1. Actitud sumisa y pasiva

Debido a que la dependencia emocional genera un miedo excesivo a perder a la pareja, quienes tienen este patrón suelen adoptar una actitud sumisa y pasiva en sus relaciones, pues sienten que de esta forma su pareja no los abandonará.

Ejemplos de actitud sumisa y pasiva se encuentran en la incapacidad de la persona de tomar decisiones sin consultarlo con su pareja o el deseo de ocultar sus pensamientos o deseos por temor a que su pareja tenga deseos o pensamientos contrarios.

2. Baja Autoestima

Otra característica que tienden a compartir los dependientes emocionales es la baja autoestima. Debido a esto es común que se comparen constantemente con otras personas, ya que a nivel inconsciente se consideran inferiores.

Asimismo, la baja autoestima genera una necesidad de que constantemente reciban apoyo emocional y les recuerden no son inferiores.

3. Celos patológicos

Pese a que generalmente los celos son una reacción natural de miedo a perder a la pareja, las personas con dependencia emocional suelen desarrollar celos patológicos. Estos se diferencian de los celos normales en que son excesivos e irracionales.

Por ejemplo, los dependientes emocionales pueden sentir la necesidad de saber en todo momento dónde está su pareja y qué está haciendo, ya que sienten un miento constante a que ésta los abandone por alguien más. Debido a esto pueden hacer cosas como llamar con mucha frecuencia a la pareja para saber su ubicación.

4. Sensación de responsabilidad por la felicidad ajena

Los dependientes emocionales tienen una tendencia a sentirse responsables de la felicidad de la persona a la que son dependientes. Este sentimiento está tan arraigado que pueden experimentar felicidad por los logros de la pareja como si fueran propios. De igual forma, sienten culpa si la pareja fracasa. A raíz de esto, el dependiente emocional puede experimentar cambios de humor con mucha frecuencia.

5. Temor a la soledad

El temor a la soledad es la característica más resaltante de los dependientes emocionales. Este miedo, que en ocasiones es irracional, hace que los dependientes emocionales se sientan desprotegidos y abandonados si están solos, lo que suele generarles ansiedad. Para evitar este miedo renuncian a su individualidad y se refugian emocionalmente en otra persona.

Cómo afecta tu estilo de apego a la Dependencia Emocional

Cómo ya hablaba en este otro artículo sobre la teoría del apegos según Bowly nuestro estilo de apego tiene un impacto significativo en nuestra vida adulta y es vital ser consciente de de él. 

Afecta a casi todas las facetas de nuestras relaciones íntimas: el tipo de pareja al que nos sentimos atraídos a la que nos sentimos atraídos, cómo progresan nuestras relaciones, cuánto duran y la forma en que terminan. 

Es el modelo que influye en cómo gestionamos y satisfacemos las necesidades de nuestras parejas. Muchos de los miedos, los patrones de comportamiento y las creencias que demostramos cuando somos adultos se derivan de lo que ocurrió en esos primeros años de vida.

Como adultos, no podemos cambiar el pasado, ni debemos sentarnos a culpar a nuestros padres. En cambio, podemos ser conscientes del estilo que ha resultado de nuestra crianza y tomar medidas para para curar las heridas que arrastramos desde la infancia.

Cuando reconocemos y trabajamos con nuestros patrones de apego, surgen nuestros puntos fuertes y débiles, nos ayudará a alejarnos de las relaciones desastrosas y tensas.

Experimenta la felicidad en las relaciones cuando reconoces tu estilo de apego y aprende a trabajar con él.

He aquí tres tipos de estilos de apego basados en la teoría del apego:

1. Estilo de apego ansioso en las relaciones de pareja:

Las parejas con apego ansioso tienden a estar estresadas y ansiosas en sus relaciones.
Sus relaciones. Requieren mucha atención y seguridad porque  están constantemente preocupados por ser demasiado grandes o demasiado pequeños para la persona con la que tienen una relación.

Tienden a vivir en su propia cabeza y se sienten constantemente inseguros en sus relaciones.

Como resultado, suelen ser intrusivos, exigentes, inseguros y dependientes de los demás en las relaciones. Este tipo de persona se siente amenazado y tiende a enfadarse cuando te ven hablar con una persona atractiva, o te dejan un montón de mensajes de texto, o buzones de voz si pierdes sus llamadas.

2. Estilo de apego seguro en las relaciones de pareja:

Las personas con un estilo de apego seguro se sienten cómodas con la intimidad, les gusta mostrar afecto y preocupación por los demás. Aproximadamente la mitad de
de la población mundial presenta este estilo de apego. Se sienten seguros en sus relaciones y sienten que están a salvo.
Vivir su propia vida y permitir esta libertad a sus parejas; resolver los conflictos sin ponerse a la defensiva, criticar o estar de mal humor.

Este enfoque sano y equilibrado de las relaciones de pareja aumenta sus posibilidades de estar en relaciones alegres y satisfactorias. Aunque las personas con estilos de apego seguros y saludables son los más sanos de los tres, son propensos a sufrir altibajos como todos los demás. Pero tienden a manejar mejor esas fluctuaciones.

3. Estilo de apego evitativo en las relaciones de pareja:

Las personas con estilo de apego evitativo son el tipo de parejas que parecen cerradas, no disponibles e indiferentes y están llenas de drama. Se sienten incómodos al acercarse demasiado a la gente y no formar vínculos íntimos con los demás, por lo que mantienen sus emociones cerradas y evitan enamorarse profundamente.

Aunque estos individuos pueden desear una conexión amorosa, un miedo inconsciente al abandono y al rechazo si se involucran con con otra persona.

Las personas que muestran este estilo suelen tener fobia al compromiso y evitan las relaciones evitar las relaciones o buscan tener relaciones a distancia para evitar sentirse y prisioneros. Cuando se sienten limitados, utilizan estrategias de salida, ponen excusas o o dejan de lado a sus parejas.

Cómo romper un apego emocional dependiente

Siempre es difícil dar ese primer paso para romper el apego emocional dependiente. No solo da miedo, sino que la amenaza de estar solo puede poner en juego la sensación de bienestar.

Deshacerse de la dependencia emocional comienza cuando reconoces que realmente quieres ser feliz. Una vez que puedas ser honesto y amable contigo puedes tomar las medidas necesarias para salir de relaciones tóxicas o situaciones que no sumen a tu propio crecimiento como persona.

1.Escribir un diario de tus registros emocionales

Es una excelente manera de trabajar con tus pensamientos y obtener un espacio para que puedas reflexionar sobre su relación actual. Identifica si se basa en un apego emocional saludable o un apego emocional no saludable.

Pregúntate si te sientes suficientemente autónomo como de satisfacer tus necesidades emocionales o ¿dependes principalmente de tu pareja?

Por último, pregúntate qué lazos emocionales te mantienen atado a la relación. No tengas miedo de ser sincero y honesto con tus pensamiento y emociones. Sus respuestas pueden no concluir que la relación vaya a terminar sin embargo, puede proporcionar una oportunidad para un mayor equilibrio y sanación en su vida.

2. Obtener el apoyo de amigos.

Esto no significa transferirles el apego emocional. Se trata de obtener un apoyo que ayude a tomar decisiones valientes que te permitan concentrarte en ti mismo.

El miedo a estar solo puede hacer que te conduzcan a situaciones tóxicas. Contar con el apoyo de amigos puede favorecer a trascender el miedo a la soledad.

Otra alternativa sería encontrar un grupo de apoyo en el que pueda sentirse cómodo donde poder hablar libremente de sus sentimientos.

Por último, recuerda que está bien priorizar la relación contigo mismo, esto significa que asumir la responsabilidad de las necesidades emocionales que aparezcan. Sin embargo, es importante explorar cómo puedes generar amor, compromiso, confianza, confiabilidad, comodidad y seguridad en ti mismo.

3. Responsabilizarse

A veces damos a otras personas la responsabilidad de cuidar de nuestras necesidades emocionales, esto puede conducir a situaciones poco saludables.

Para ayudarte a dejar de ser dependiente emocional debes estar dispuesto a identificar lo que necesitas para ser feliz.

¿Cómo puede ayudar la psicoterapia al dependiente emocional?

Un gran apoyo para trabajar los trastornos del apego emocional es buscar ayuda con un psicólogo.

En la terapia, puede trabajar en el origen de sus problemas de apego y tener una mejor comprensión de por qué afectan sus relaciones actuales.

Además, podrá explorar cómo el apego emocional afecta los trastornos existentes, como la depresión, la ansiedad, el trastorno límite de la personalidad o el trastorno de estrés postraumático. Otro beneficio de ir a terapia es que proporciona un espacio seguro para procesar emociones y sentimientos.

Conclusiones sobre la dependencia emocional

El patrón psicológico de dependencia emocional puede ser muy negativo para la persona que lo padece, ya que la empuja a renunciar a su individualidad, con lo cual queda completamente a merced de la persona a la que es dependiente.

Por tanto, es recomendable que las personas que presenten este patrón reciban ayuda psicológica, de forma que sean capaces de establecer vínculos afectivos saludables que no impliquen una reducción de la calidad de vida.

Referencias Bibliográficas:

  • Castelló, J. (2000). Análisis del concepto dependencia emocional. In I Congreso Virtual de Psiquiatría(Vol. 5, No. 8).
  • Momeñe, J., Jáuregui, P., & Estévez, A. (2017). El papel predictor del abuso psicológico y la regulación emocional en la dependencia emocional. Psicologia conductual, 25(1), 65.
  • Schaeffer, B. ¿Es amor o es adicción? Barcelona: Apóstrofe; 1998.
  • Bowlby J. Una base segura: aplicaciones clínicas de una teoría del apego. Buenos Aires: Paidós; 1989.

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Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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