Ansiedad infantil: cómo calmar la ansiedad en los niños

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Muchos padres y madres hemos expresado que “mi hijo es muy nervioso” en alguna ocasión. Hay momentos en los cuales los niños pueden manifestar comportamientos cercanos a la ansiedad, pero no hay que alarmarse: la ansiedad es una emoción básica, una respuesta adaptativa que experimenta la mayoría de las personas en situaciones en las que nos sentimos amenazados o poco cómodos.

La alerta hay que ponerla cuando el niño o niña muestra signos de nerviosismo en exceso, repite conductas extrañas o cuando se inquieta por asuntos nimios. En ese caso, es posible que sufra ansiedad infantil.

Salud mental en niños: ¿Qué es la ansiedad infantil?

Decidimos que un niño tiene ansiedad infantil cuando no afronta de forma sana ni supera con éxito los miedos y dificultades propias de su edad. Cuando se queda enroscado en ellos sin avanzar, aparecen conductas poco propias o se presentan episodios de miedo, preocupación o irritabilidad, que acaban afectando a la salud mental del niño.

La ansiedad infantil es un desorden frecuente en niños y adolescentes: entre un 9 y un 21% lo sufren en algún grado. Así pues, nos encontramos ante un problema bastante común. Hay que apuntar que además, en el último año y medio debido a la pandemia por Covid-19, 1 de cada 4 niños ha sufrido síntomas de depresión o ansiedad en algún momento; y el 70% de los padres afirma notar un cambio negativo en el comportamiento de sus hijos, según Javier Feliz, director del centro de Ita Argentona.

¿Qué hacer para calmar la ansiedad en los niños?

La ansiedad en los niños es una situación que puede ser difícil de controlar para los padres. Esto se debe a que ante la reacción natural de protegerlos para que se sientan mejor, muchas veces se puede provocar que la ansiedad de los niños aumente de manera accidental.

La clave para calmar la ansiedad en los niños no es intentar protegerlos en exceso, sino enseñarles la manera en que ellos mismos pueden ser capaces de enfrentar el problema cuando se presente. Si los niños desarrollan la habilidad para lidiar con la ansiedad, el impacto de la ansiedad en ellos se hará eventualmente más reducido.

En contra, cuando los padres intentan proteger a los niños de las situaciones incómodas alejándolos de esa misma situación, a nivel inconsciente los niños asocian el miedo y la angustia como métodos eficaces para enfrentarse a las dificultades, por lo que crecerán huyendo de las situaciones que los hacen sentirse ansiosos.

Por ello, lo que se recomienda hacer cuando un niño siente ansiedad es comunicarles que no le ocurrirá nada, que hay que poner solución, incluso cuando si se siente incómodo. Esto no quiere decir que se deban hacer falsas promesas de que nada malo puede ocurrir, pero sí que se le puede transmitir al niño la idea de que cuenta con la capacidad de enfrentarse sus miedos.

Por otro lado, es recomendable mostrar empatía hacia el niño en todo momento, sin que esto implique estar a favor de sus miedos. Por ejemplo, si un niño tiene miedo a ponerse una vacuna, podemos transmitirle que comprendemos sus razones detrás del miedo, a la vez que le ofrecemos apoyo para superarlo.

En resumen, lo esencial al tratar la ansiedad en niños es mostrarles que la ansiedad es una emoción normal, que hay que aprender a lidiar con ella y que no tiene que representar un problema muy grande. 

¿Qué causa ansiedad infantil en niños?

No se sabe con exactitud cuáles son las causas de la ansiedad infantil, pero se teoriza que ésta podría estar relacionada con la genética, así los niños con padres ansiosos podrían tener mayor riesgo de sufrir ansiedad. Asimismo, el estrés actúa como un factor de riesgo para desarrollar trastornos de ansiedad.

Entre las situaciones que más suelen provocar estrés en los niños y pueden derivar en problemas de ansiedad se encuentran las siguientes:

  • Divorcio de los padres.
  • Pérdida de algún ser querido.
  • Situaciones de abuso.
  • Cambios trascendentales en la vida como una mudanza a otra ciudad.
  • Habitar con familiares violentos o ansiosos.
  • Dificultad para obtener un rendimiento deportivo o escolar que le satisfaga. Suele presentarse en niños con una exigencia de perfeccionismo exagerada.
  • Miedo ante la seguridad de sí mismos o de sus familias.
  • Miedo ante enfermedades que puedan afectarles a sí mismos o a miembros de la familia. Tal y como hemos comentado anteriormente, estos miedos se ha incrementado con la pandemia.

¿Cómo detectar si un niño sufre ansiedad? Síntomas de la ansiedad infantil.

Aunque para diagnosticar si un niño sufre ansiedad infantil es necesario contar con apoyo profesional, existen ciertos indicios que permiten detectarla.

Normalmente, los síntomas que reflejan que un niño padece ansiedad son la preocupación o la tensión sostenidas en el tiempo, con una duración de al menos seis meses. Esta preocupación puede producirse sin tener una causa aparente.

Cabe destacar que un niño puede ser consciente de que la ansiedad que le generan sus preocupaciones es exagerada, pero incluso así puede ser incapaz de controlarla. Es ahí cuando necesita la ayuda de sus padres y/o la ayuda de un psicólogo infantil.

Los más frecuentes síntomas de ansiedad en niños son los siguientes:

  • Fatiga.
  • Irritabilidad.
  • Problemas para concentrarse.
  • Insomnio o sueño insatisfactorio.
  • Alteraciones del apetito.
  • Ataques de ira.
  • Despertar agitado.
  • Patrones de conducta insolentes, hostiles y desobedientes.
  • Malestar estomacal.
  • Tensión muscular.
  • Problemas para respirar.
  • Dolor de cabeza.
  • Sudoración.

¿Qué podemos hacer para aliviar la ansiedad en nuestros hijos?

Si detectamos que nuestro hijo tiene problemas de ansiedad, las siguientes recomendaciones pueden ayudar a aliviar los síntomas.

❶ Crear rutinas para ayudarles en el sueño

Una de las mayores problemáticas de los niños con ansiedad se presenta en el momento de ir a dormir. Por ello, enfocar los esfuerzos en ayudarlos a conciliar mejor el sueño puede aliviarlos mucho. Leer cuentos antes de dormir puede ser una buena estrategia, puesto que esto les permite relajarse a través de las historias.

Si desarrollan el hábito de dormir después de que les lean un cuento, les resultará naturalmente más sencillo dormir.

❷ Aprender y hablar de inteligencia emocional

Hablar a los niños sobre inteligencia emocional les permitirá identificar mejor sus emociones, con lo cual también serán capaces de gestionarlas mejor. Si adquieren mayor inteligencia emocional, reaccionarán de una forma más positiva cuando experimenten ansiedad.

❸ Animarles y acompañarles a que sean más activos

Es un error intentar sobreproteger a los niños cuando padecen de ansiedad. Para proporcionarles un auténtico alivio de los síntomas, es necesario enseñarles que ellos mismos pueden ser capaces de controlar sus emociones. De esta forma, aprenderán a valerse por sí mismos sin depender emocionalmente de terceras personas.

❹ Valorarles y ser un buen modelo a seguir

Para evitar empeorar los síntomas, en todo momento debe transmitirse a los niños la idea de que la ansiedad es una emoción normal que todos pueden experimentar alguna vez y que no afectará al aprecio que sus seres queridos tienen por ellos.

Asimismo, actuar como un ejemplo de cómo enfrentar la ansiedad motivará a los niños a copiar dicha actitud modelo, lo que puede no sólo ayudarles a aliviar los síntomas, sino incluso a superar los problemas de ansiedad

Tratamiento psicológico para trabajar la ansiedad en niños

Los tratamientos psicológicos para trabajar la ansiedad en niños tienen como objetivo permitir que el niño tenga una vida normal y pueda sentirse mejor. El tratamiento que se aplicará variará de acuerdo a la gravedad del caso, pero en la mayoría de situaciones se recurre a la psicoterapia, el uso de algunos fármacos o la combinación de ambos tratamientos.

La psicoterapia que más suele utilizarse es la terapia cognitiva del comportamiento (TCC). La TCC se enfoca en otorgar a los niños las siguientes capacidades:

  • Retomar y comprender visiones disfuncionales del comportamiento de terceras personas o experiencias pasadas que generan estrés.
  • Gestionar el estrés para poder relajarse cuando se presenta.
  • No pensar que los problemas leves empeorarán.
  • Sustitución de los pensamientos que desencadenan la ansiedad por otros más positivos.

Conclusiones

La ansiedad es una afección común que todas las personas pueden experimentar, incluso los niños. Es un deber importante de los padres orientar a sus hijos para que sean capaces de aprender a enfrentar estas emociones difíciles desde la infancia, de manera que su vida y su salud mental no se vean negativamente afectadas. 

Referencias bibliográficas

montse-fernandez-redactora

Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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