¿Qué es la empatía? Ponerse en el lugar del otro

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La acción de ponerse en el lugar del otro es conocida como empatía. Esta conexión permite identificarse con otras personas, de manera que puedan percibirse los sentimientos que están experimentando, incluso cuando son radicalmente opuestos a los sentimientos propios.

La habilidad de ser empático permite a uno comprender las emociones y las dificultades que experimenta otra persona. Incluso ante situaciones muy adversas, como por ejemplo, haber padecido tragedias personales o ante desastres naturales que pueden provocar pérdidas materiales significativas.

¿Qué es la empatía? Ponerse en los zapatos del otro.

En definitiva, la empatía se define como la habilidad o capacidad para identificarse con otras personas y entender sus sentimientos. Popularmente, se habla de “ponerse en los zapatos del otro” cuando nos ponemos mentalmente en la posición de la otra persona con el fin de comprenderla. En este sentido, se trata de uno de los principales pilares de la inteligencia emocional y está estrechamente relacionada con otras habilidades como la escucha activa, la comprensión y el apoyo.

Las personas con altos niveles de empatía pueden entender las emociones de otras personas, sobre todo cuando se trata de emociones negativas. Ahora bien, no se debe confundir la empatía con la compasión: se diferencian en el hecho de que en la empatía no existe la intención de poner fin al sufrimiento inmediatamente.

Si bien es cierto que en algunos casos la empatía y la compasión están mezcladas, el hecho de empatizar con las emociones de otra persona no implica necesariamente buscar poner fin al sufrimiento de ésta.

¿Para qué sirve ponerse en el lugar del otro?

Entre los principales beneficios de ponerse en el lugar del otro se encuentran los siguientes:

  • Constituye un apoyo importante para la resolución eficaz de conflictos.
  • Mejora las habilidades sociales.
  • Genera sentimientos de bienestar personal.
  • Hace que sea más fácil conectar con otras personas.
  • Permite ganarse el respeto de otros.
  • Fortalece la autoestima.
  • Aumenta la inteligencia emocional.
  • Ayuda a mejorar la gestión de las emociones.

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¿Cómo puedes actuar delante de un conflicto? Aplicar la empatía.

Uno de los principales usos de la empatía se da en situaciones de conflicto, ya que ayuda a resolver los problemas de forma asertiva. Para poder utilizar la empatía en situaciones de conflictos se aconseja lo siguiente:

  • Escuchar atentamente a la otra persona sin ponerse a la defensiva, de forma que se pueda entender su punto de vista.
  • Centrarse en la situación y actitudes de la otra persona, no en su personalidad.
  • Buscar áreas donde se mantienen puntos en común.
  • Priorizar los aspectos que deben ser resueltos.
  • Desarrollar en mutuo acuerdo un plan para lidiar con el problema, el cual debe estar enfocado hacia el futuro.
  • Controlar durante toda la situación de conflicto las emociones de estrés y empatía; de forma que el estrés no impida tomar una decisión adecuada y la empatía actúe como una guía para llegar a una solución que beneficie a ambas partes.

4 claves para aprender a ponerse en el lugar del otro

Si no cuentas con dotes naturales de empatía, no tienes nada de qué preocuparte, puesto que es posible entrenar la empatía. Si tienes en cuenta estas cuatro claves, ponerse en el lugar del otro formará parte natural de tu forma de actuar al relacionarte con otras personas.

𝟙 Saber escuchar

La base de la empatía radica en escuchar atentamente a la otra persona. La mayoría de las personas se concentran en ser únicamente buenos conversadores, pero pocos le dan la importancia necesaria a ser un buen oyente.

Escuchar atentamente a la otra persona te permitirá entender cómo se siente y las razones detrás de su actitud. Además, esta habilidad exige tener una gran capacidad para observar los detalles. Saber escuchar no se limita sólo a escuchar todo lo que dice la otra persona, sino también a prestarle atención a cómo dice las cosas.

𝟚 Interpretar las señales no verbales

La comunicación verbal es sólo una pequeña parte de nuestra comunicación. A través de la comunicación no verbal comunicamos un mensaje que muchas veces pasa desapercibido. Por ejemplo, si notas que la persona está de brazos cruzados, podría indicar que se encuentra a la defensiva o se siente insegura, incluso cuando sus palabras parecen señalar lo contrario.

Aprender a interpretar aquello que se comunica con la mirada, el tono de voz o los gestos es imprescindible para poder comprender las emociones de otras personas.

𝟛 Mostrar comprensión

No basta con identificar correctamente las señales de comunicación no verbal y con escuchar atentamente a la persona, para ser realmente empático es necesario saber transmitirlo. Para lograr esto, es necesario evitar colocarse a la defensiva o atacar a la persona con la que se intenta empatizar.

Si has pasado por una experiencia similar, una buena forma de mostrar comprensión es contarle a la otra persona el momento en que pasaste por una situación parecida.

𝟜 Prestar ayuda emocional si es necesario

Esta clave está relacionada con la comprensión, ya que es imposible prestar ayuda emocional a la otra persona si no se comprende su situación previamente. Para saber la clase de apoyo emocional que la otra persona necesita, tendrás que haber identificado correctamente sus emociones. En muchas ocasiones limitarse a escuchar a la otra persona puede ser una ayuda emocional suficiente.

Ahora bien, ten en cuenta que no en todos los casos será necesario prestar ayuda emocional. Si la persona no la desea o no la necesita, no se debe forzar la ayuda emocional.

¿Para qué practicar ponerse en el lugar del otro?

Practicar la acción de ponerse en el lugar del otro no sólo mejora nuestra calidad humana, sino que también influye de una forma muy positiva en la forma que somos percibidos por otras personas. A nivel general, el principal beneficio de ser empáticos radica en que nos permitirá conectar con otras personas de forma óptima, lo que se verá reflejado en un autoestima más fuerte y relaciones sociales más sólidas.

Ser excesivamente empático. Un error que hemos de evitar

Aunque la empatía puede ser muy beneficiosa, lo cierto es que en exceso puede ser contraproducente. Una empatía moderada ayuda a crear relaciones sanas libres de conflictos, pero una empatía excesiva puede afectar negativamente nuestra salud mental.

Esto se debe a que cuando buscamos empatizar con todas las personas, corremos el riesgo de enfrentarnos a una situación donde resulte complicado gestionar nuestras propias emociones, lo que puede llevarnos a desarrollar problemas como depresión y ansiedad.

Conclusiones sobre la Empatía

La empatía es una de las habilidades más características de los seres humanos. Si la utilizamos sabiamente, podemos convertirla en un gran aliado para enfrentar situaciones de conflicto de la forma más sana posible.

Asimismo, ponerse en el lugar del otro puede mejorar la forma en que interactuamos con el mundo, lo cual contribuye a mejorar la forma en que nos sentimos respecto a nosotros mismos. 

Referencias bibliográficas

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Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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