Indefensión Aprendida

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Seguramente en algún ámbito de tu vida te has cruzado con alguna persona y has pensado “Qué pasivo! ¿Por qué no hace nada? ¿Por qué  no se defiende? ¿Por qué se abandona de esa manera? ¿Es que no se valora?”

Hay algunas personas que sienten que NO PUEDEN, que hay aspectos de su vida donde están convencidos que van a fracasar, como ya hicieron antes otras tantas veces.

Muy probablemente, esta persona de la que hablo, de niño “no aprendió” a encontrar la manera de salir de una situación desagradable y se adaptó a ella. Esto se llama: indefensión aprendida.

INDEFENSIÓN APRENDIDA. La incapacidad de reaccionar

Esta sensación de pérdida de control que tienen algunas personas se debe a que, a lo largo de su vida, han visto que se han dado acontecimientos que, a pesar de que hicieron esfuerzos para que la cosa no se diera como se dio, al final, no sirvió de nada el esfuerzo: otro ganó la batalla.

A veces, cuando hagas lo que hagas no cambias los resultados, al final “tiras la toalla” y dejas la vida pasar.

Cuando naces y te crías en un entorno hostil, intentarás “adaptarte” a eso que te está ocurriendo, especialmente en la infancia. Hay niños sin recursos para protegerse, que para sobrevivir a alguna situación de ausencia de control, optan por la sobreadaptación.

Voy a poner un ejemplo que suele funcionar muy bien para entender un concepto. 

Un caso.  Ejemplo de Indefensión Aprendida

Marcos es un joven de 27 años que creció siendo el hijo mayor en una familia donde su hermano Carlos, de 25, tuvo desde niño muchos problemas de conducta, probablemente derivados de un trastorno del espectro autista no diagnosticado.

Su padre se dedicaba al transporte, pasaba poco tiempo en casa. Con los problemas de Carlos tenía pocas ganas de ver a la familia, porque era muy difícil la convivencia con un niño gritando, enfadado y con constantes quejas de profesores y padres del colegio.

A Marcos le toco vivir una niñez donde todos los días Carlos era el centro de atención, con una madre agotada y un padre ausente.

Marcos creció creyendo que lo que le pasaba a él no era primordial. Que había otros con un asunto más importante que el suyo que se tiene que atender con más urgencia.

A los 27 años, cuando lo conocí, era una persona que no salía de casa si no era para ir al trabajo de reponedor en unos almacenes. No tenía amigos, ni novia y se encontraba en un estado depresivo desde hacía muchísimos años. No creía que se mereciera otra cosa más allá de lo que tenía, que le hacía enormemente infeliz, aunque para él era lo normal. 

¿Qué es la indefensión aprendida? Síndrome de la Indefensión

Como vimos en el ejemplo que puse del cliente que pasó por la consulta de psicología del Prat de Llobregat, el término Indefensión Aprendida hace referencia al estado psicológico que puede producirse cuando un individuo no puede controlar ni predecir acontecimientos vitales de su día  a día.

Cómo consecuencia a esta situación, se deja a un lado la responsabilidad que uno tiene sobre su vida, objetivos, existencia y se sitúa en un lugar de no lucha, de no esperanza. 

Principio del Síndrome de la Indefensión Aprendida de Martin Seligman

Experimento de Seligman.

El fenómeno de la Indefensión Aprendida fue descubierto por casualidad, como otras tantas cosas, en 1967 como parte de una investigación de Overmier y Seligman sobre el condicionamiento clásico del miedo.

Seligman también es conocido por su aportación a otros interesantes temas más contemporáneos: ha investigado importantes conceptos para la psicología actual como la inteligencia emocional y la psicología positiva.

Total, que se encontraba un día observando el comportamiento de 3 grupos de perros en las siguientes condiciones experimentales. (Afortunadamente este tipo de experimentos con perros ahora ya están prohibidos.)

Grupo 1:

Los perros fueron sometidos a descargas eléctricas y tenían la posibilidad de escapar tocando una palanca que abría el paso a un espacio libre de descargas. Los animales aprendieron este comportamiento muy rápido y lo usaron inmediatamente después de que ocurriera la descarga.

Grupo 2:

Los perros del segundo estaban a merced de las descargas eléctricas. Recibieron las mismas descargas que el grupo 1 pero sin ningún mecanismo que posibilitara la oportunidad de escapar, de salvarse de la descarga.

Grupo 3:

El tercer grupo sirvió como grupo de control; no se realizó ninguna prueba preliminar con estos animales

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Experimento Seligman de indefensión aprendida

Resultados del experimento de Seligman de la Indefensión Aprendida

En el experimento principal, los animales debían aprender a saltar a la otra mitad de la jaula en respuesta a una señal luminosa que anunciaba las descargas eléctricas.

La teoría de Indefensión aprendida Martin Seligman

Los animales del primer grupo y del grupo de control habían aprendido el comportamiento de evitación después de unas pocas pruebas, mientras que los del segundo grupo de prueba, al experimentar que no podían escapar a las descargas eléctrica hicieran lo que hicieran, acabaron tolerando los estímulos de dolor sin resistencia y dejaron de probar maneras de escapar y no recibir la descarga eléctrica.

En la experiencia de controlabilidad del experimento, los perros del grupo dos habían asimilado que no tenía sentido resistirse a los estímulos de dolor. Habían adquirido una impotencia aprendida

Características y señales de las personas con Indefensión Aprendida

Una de las características principales es la sensación de pérdida de control, de apatía. Creencia limitadora de que nada de lo que hagas va a cambiar tu destino, porque eso no te pasa a ti ya que siempre tienes la sensación de que hagas lo que hagas no van a cambiar los resultados, es decir: desesperanza aprendida.

La persona que siente que no hay nada por lo que luchar y que tiene una “explicación propia del porqué no”, acaba deslizándose hacia el victimismo o en otros casos, al auto abandono. Dejan de valorarse, si es que lo hicieron alguna vez, y van desapareciéndose lentamente con un mantra interno que constantemente repite “es lo que toca”.

Indefensión aprendida en Niños. Incapacidad aprendida

Los niños son victimas fáciles, no pueden defenderse de unas agresiones (que no deberían darse) porque no saben hacerlo, no están capacitados ni física, ni emocional ni psíquicamente.

indefension aprendida

Por ejemplo, cuando un niño se resigna a ser maltratado es porque -en algún momento- integró que no podía a no debía permitirlo. Es por eso que el papel de los padres  y adultos que están en su entorno más cercano es importante para que el niño pueda aprender a evitar la situación desagradable.

Cómo adultos encargados de la crianza del nuestros hijos deberíamos estar atentos a los siguientes aspectos vitales de la psique de los niños:

  • Coherencia en la crianza por parte de los padres, es decir transmitir a los pequeños de la casa que las pautas que son inculcadas son cumplidas por los progenitores.
  • Confianza en el entorno más próximo al menor, que debe ser un lugar donde ellos puedan sentirse seguros, sin amenazas. Los padres no pueden ser una amenaza para el niño porque no va a huir de esa situación pero acabará instaurando en el niño una relación peligrosa entre el miedo y el amor
  • Disciplina positiva. Es decir, ser correctivo en las conductas de los hijos de una forma didáctica sin agresividad y sin rechazar al niño por lo que sea que haya hecho.
  • Motivación para que el chico o chica explote su potencial creativo y desarrolle estrategias de afrontamiento para la resolución de problemas aprendiendo a pensar, intervenir, equivocarse y corregir.

Indefensión aprendida en violencia de género. Impotencia Adquirida

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Cuando una persona adulta  se encuentra en una situación de maltrato donde no es posible  la evitación, ni si quiera la anticipación, la persona aprende a adaptarse y a sobrevivir a esa situación sin defenderse porque no tiene el control, ni lo tendrá.

Una de las características de las mujeres maltratadas que padecen situaciones de violencia es que la agresión es aleatoria: es algo que el agresor ha visto, no le ha gustado y por eso pega. La razón de la agresión es el juicio del agresor.

El agresor no tiene un patrón que anticipe la agresión, por lo tanto, este es un caso claro de Indefensión Aprendida y se detecta con mucha frecuencia en mujeres y menores maltratados

Situaciones que pueden haber inducido a interiorizar Indefensión Aprendida

  • La ausencia de control de la propia vida: física, económica, ideológica…
  • Aislamiento
  • Falta de apoyo
  • Miedo a la confrontación por amenazas físicas o psíquicas
  • Incapacidad de defensión
  • Situación negativa impredecible

Soluciones, estrategias y tratamiento para la Impotencia Aprendida

En niños:

Reforzar autoestima. El primero y principal para mi es procurar que los niños, en una edad temprana, tomen conciencia de sus capacidades con el objetivo de empoderarlos: guiarles hacia el aprendizaje de estrategias para resolver las dificultades que les vayan apareciendo en el camino y enseñarles a perseverar ante las adversidades

Los niños deben tener experiencia de control en edades tempranas, para  así poder construir su mundo interior sin que se le condicione con castigos y prohibiciones innecesarias.

Los niños deben sentirse en un entorno confiable.

En adultos:

Para reforzar la confianza perdida en una persona que durante mucho tiempo ha estado viviendo la imposibilidad de tener el control de las cosas. Hay que buscar en qué asuntos sí tiene el control, aunque no se haya dado cuenta, y reforzarlo.

Buscar en la vida de la persona las áreas que está controlando aunque sean simples. Por ejemplo: horarios que cumple para, por ejemplo ,llevar a la sobrina al cole, compras para luego cocinar y alimentarse, higiene, compromiso que pueda tener con la familia,  etc

Identificar los asuntos sobre los que tiene el control, reforzarlos, es decir, darles valor, y por último ganar confianza para aventurarse en nuevos asuntos más costosos emocionalmente para la persona.

Conclusiones

El objetivo del tratamiento es hallar la manera de ir ganando capacidades de control  en las persona que han pasado por alguna experiencia que les haya hecho perder el control de su vida y eso les haya dejado la creencia que la vida es así y que no hay nada que hacer.

Si vamos afinando y valorando los pequeños avances en cosas que antes no éramos capaces de hacer,  iremos grabando en nuestra psique un nuevo Yo con más autonomía y conciencia. 

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Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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