¿Por qué la música puede afectar a nuestras emociones?

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Cómo afecta la música a nuestras emociones

El arte es capaz de afectar cómo nos sentimos de múltiples maneras. La forma en cómo afecta la música a nuestras emociones es verdaderamente fascinante y cuenta con todo un extenso ejercicio psicológico detrás.

En la vida diaria, el efecto de la música se utiliza para provocar en quien la escucha diferentes sensaciones: lo apreciamos en las películas, series, videojuegos, anuncios, entre otros ámbitos. Con la música, se consigue imprimir mayor efecto al mensaje que se está dando. 

Dependiendo de las experiencias de cada uno, las personas tendemos a desarrollar diferentes preferencias musicales. Pero, aunque el gusto por el tipo de música pueda variar, las emociones que logran comunicar son universales.

Beneficios del poder psicológico de la música

¿Qué efecto puede tener la música?

Que la música tiene efecto sobre nosotros es algo que ya sabían nuestros ancestros. Bailar y tocar instrumentos alrededor del fuego es un ritual que tiene miles de años. Hoy en día, los estilos musicales actuales provocan en nosotros las siguientes sensaciones:

  • La música estimulante como el rock, pop, rap o salsa puede estimular los músculos estriados, provocar emociones intensas, respuestas instintivas y viscerales capaces de colocar a las personas en estados de excitación, atención y vigilia. En el caso del pop, esta es la razón por la que puede motivar a las personas a realizar ejercicio. Por su parte, los ritmos latinos como la salsa generan un estado anímico positivo al estimular la segregación de adrenalina y dopamina.
  • La música clásica, jazz y el soul producen un efecto sedante: estimulan la segregación de oxitocina en el cerebro, conocida como la hormona del amor. Esto hace que los sentidos se agudicen y las personas se vuelvan más sensibles ante sentimientos de dolor o enamoramiento. Estos ritmos también resultan útiles para obtener motivación para realizar actividades que requieran imaginación y creatividad.

¿Por qué la música genera emociones?

Los efectos emocionales de la música radican en que ésta es capaz de activar los centros neuronales del placer. Es por esto que las ondas sonoras logran que el hipotálamo segregue dopamina, un neurotransmisor que se asocia a la sensación de relajación y de placer.

¿Qué emociones sentimos cuando cantamos?

El poder emocional de la música no se limita a cuando se escucha, sino que también se aprecia cuando se canta. Específicamente, en este caso se asocia con la felicidad, hasta el punto de que el canto puede resultar terapéutico.

Los cantantes corales deben concentrarse en la música y en la ejecución correcta de la técnica vocal mientras cantan. Esto implica un esfuerzo que provoca que los cantantes puedan olvidarse de preocupaciones personales debido a la indispensable concentración activa que exige cantar.

Por ello, el cantar permite entrar en una especie de “zona libre de estrés”. A este esfuerzo mental hay que sumar el necesario para aprender nuevas armonías, canciones y métodos de canto: todas estas tareas mantienen activo al cerebro y consiguen prevenir la aparición de trastornos depresivos.

Beneficios del poder psicológico de la música

El poder psicológico de la música es tan amplio que la musicoterapia se suele utilizar para el tratamiento de patologías como trastornos del lenguaje y autismo. Asimismo, se ha verificado que favorece las conexiones neuronales y ayuda a atenuar el dolor. De manera resumida, los beneficios de la música son los siguientes:

  • Reduce el estrés y la ansiedad.
  • Activa los circuitos cerebrales de recompensa.
  • Dependiendo de si tiene efectos sedantes o estimulantes puede cambiar el estado de ánimo.
  • Estimula la memoria, la creatividad, la competencia lingüística, la capacidad de concentración y la imaginación.
  • Mejora la eficacia al trabajar.
  • Permite crear vínculos y comunicarse

Conclusiones sobre el poder de la música

La música tiene el poder de modificar la forma en que funciona nuestro cerebro, activando diferentes reacciones neuronales que pueden cambiar notablemente la forma en que nos sentimos. Esto puede ser bastante beneficioso, ya que si utilizamos la música de forma terapéutica podemos mejorar nuestra productividad o nuestro estado anímico.

De igual forma, es una excelente forma de comunicarnos con otras personas, hasta el punto de favorecer la creación de vínculos y facilitar la tarea de conectar con otras personas más allá de las barreras idiomáticas.

Referencias bibliográficas

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Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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