Claves para educar en la Igualdad

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Cómo educar niños para un mundo con igualdad de género, respeto y tolerancia.

Desde su nacimiento, se puede evidenciar que niños y niñas presentan diferencias tanto físicas como psíquicas que pueden suscitar que se apliquen modelos educativos dispares: esto claramente actúa como obstáculo cuando se desea educar niños y niñas para crear un mundo con igualdad de género.

Sin embargo, pese a la existencia de dichos obstáculos, si se cuenta con la información adecuada, se puede aplicar una formación igualitaria en valores y habilidades, no sólo en la casa, sino también en la escuela. Esto resulta clave para construir una sociedad más igualitaria.

Es importante mencionar que, pese a las diferencias innatas presentes en niños y niñas, ambos son el reflejo del aprendizaje adquirido por los centros educativos y por sus padres en el hogar. En consecuencia, su desarrollo en la sociedad no se debe sólo a su biología, sino también a lo que han aprendido.

¿Cuáles son las principales diferencias en el desarrollo de niños y niñas?

Fisiológicamente y psíquicamente es posible apreciar múltiples diferencias entre niños y niñas desde el nacimiento. Las más evidentes son las siguientes:

  • Al tener más desarrolladas las áreas del hemisferio izquierdo del cerebro en comparación con los niños, las niñas tienden a desarrollar la capacidad de hablar a una edad más temprana.
  • El desarrollo motor de los niños tiende a ser más acelerado. Por ello, les suele resultar más fácil realizar acciones como saltar, lanzar cosas o correr.
  • Es común que las niñas tengan mejores capacidades lectoras debido a que los dos hemisferios del cerebro se conectan más temprano.
  • Se puede apreciar una tendencia en las niñas hacia las actividades que requieren manipulación y precisión, por lo que también suelen moverse menos y ser más tranquilas. Por tanto, su motricidad fina se desarrolla más rápido en comparación con la de los niños.
  • Desde un enfoque físico, los niños tienden a ser al menos dos centímetros más altos. De igual forma, pesan una media de 200 gramos más.
  • La visualización espacial de los niños es mayor.
  • Hay una tendencia en los niños a ser más sociables, por lo que es común que formen grupos grandes en la escuela. En contraste, ellas tienden a formar grupos más pequeños, de dos o tres niñas.

Ahora bien, estas diferencias presentes durante los primeros años de desarrollo, no justifican que niños y niñas reciban una educación diferente. La educación igualitaria necesita, no sólo que reciban la misma enseñanza y oportunidades, sino que también sean completamente respetadas las preferencias de cada individuo y sus gustos, sin caer en estereotipos de género.

El camino hacia la igualdad de género pasa por la adolescencia

La adolescencia es una de las más importantes etapas del desarrollo, pues en ella se acrecienta una gran maduración tanto física como psíquica. Los modelos de referencia que interiorizan los y las jóvenes durante esta etapa pueden llegar a acompañarlos durante toda su vida.

En este sentido, es importante educarlos con modelos de referencia libres de prejuicios de género, que les brinden la información necesaria para librarse de cualquier clase de estereotipo que podría actuar en disonancia con la igualdad de género.

¿Qué actitudes debemos poner en marcha y cuáles debemos evitar?

Los siguientes aspectos clave son importantes cuando se trata de ofrecer una educación para un mundo con igualdad de género:

 1. Identificar los programas de televisión donde se promueven valores»  

Algunos programas de televisión pueden tener contenido que incita a los niños a desarrollar pensamientos sexistas. Los padres deben esforzarse para evitar que los niños consuman esta clase de contenido.

Una buena estrategia para lograrlo consiste en elaborar una lista de programas televisivos que promuevan valores como la igualdad de género, el respeto y la tolerancia. De esta manera se puede ayudar a los niños a identificar las actitudes que deben evitar y las que son socialmente correctas.

Un reciente ejemplo de micromachismo en televisión que fue muy comentado en su momento, lo protagonizó Bertín Osborne cuando, cocinando junto a Sara Carbonero, le dijo a ésta que controlara el tiempo de cocción de las patatas porque ella “es la que sabe de 

2. Potenciar los juegos libres de género

Tanto en la escuela como en el hogar es recomendable evitar la planificación de actividades infantiles que anteriormente se clasificaban como exclusivas para un solo género. Esto evita que los niños acoplen sus acciones de acuerdo a las características de su género.

Por ejemplo, puede ser aceptable que una niña juegue fútbol o un niño practique la danza clásica. En ambos casos se debe potenciar la libre decisión de los niños por interesarse en tales actividades.

3. Educar sin el ejemplo

Es un error que puede cometerse tanto por padres como por profesores el pretender ofrecer una educación para la igualdad de género. sin que ésta esté respaldada en el ejemplo personal. Por ejemplo, no se puede hablar de igualdad de género si no se respetan las cualidades individuales de cada alumno, independientemente de su género.

Es imprescindible practicar la igualdad de género en toda la dinámica dentro de la vida hogareña o durante el desarrollo de la clase, evitando cualquier clase de trato especial o discriminatorio

La igualdad de género en la Agenda Mundial de la Educación 2030

Educar en la igualdad de género es un tema altamente sensible, hasta el punto que la UNESCO lo considera una prioridad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La Agenda Mundial Educación 2030 reconoce que la igualdad de género requiere un enfoque que «garantice no sólo que las niñas y los niños, las mujeres y los hombres obtengan acceso a los distintos niveles de enseñanza y los cursen con éxito, sino que adquieran las mismas competencias en la educación y mediante ella». 

Conclusiones:

La igualdad de género es un tema sumamente importante para la construcción de una sociedad más justa. Los pilares de ésta se encuentran en la juventud, por lo que la educación debe centrarse en motivar aquellos pensamientos propios de una sociedad libre de discriminación sexista.

Referencias bibliográficas

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Psicóloga Gral. Sanitaria Col 19069

Montserrat Fernández

Redactora de ​este blog.

Trabajo en consulta privada desde el 2010 en el Prat de LLobregat con pacientes adultos y parejas. Mi formación es humanista.

Psicóloga por vocación tardía y agradablemente disfrutada. Observadora entusiasta del comportamiento humano. Hacedora de caminos por los que invitar a transitar.

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