La toma de decisiones es una actividad que forma parte de la vida cotidiana de los seres humanos. Estas decisiones se nutren de las creencias, percepciones, sentimientos y pensamientos personales, pero también cuentan con una gran influencia de lo que se conoce como sesgos cognitivos.
Estos sesgos cognitivos son desarrollados por todas las personas sin que se den cuenta. Se trata de auténticos impulsores capaces de modificar radicalmente la forma en que percibimos las cosas, en consecuencia, alterando las decisiones que tomamos en nuestra vida personal, académica o laboral.
¿Qué son los sesgos cognitivos según Daniel Kahneman y Amos Tversky?
El concepto y la definición de sesgos cognitivos fueron abordados por primera vez por los psicólogos Tversky y Kahneman en 1972. Fue definido como un interpretación sistemática y errónea de la información disponible, que además tiene la capacidad de influir en la forma que se procesan los pensamientos, se toman decisiones y se emiten juicios.
Por ello, los sesgos cognitivos tienen el poder de modificar la forma que una persona percibe al mundo. Lo que los determinan son diferentes factores sociales, culturales, motivaciones éticas o emocionales, distorsiones en los recuerdos y la memoria o atajos en el procesamiento de información, entre otros aspectos.
7 TIPOS de sesgos cognitivos
Los siguientes ejemplos cotidianos de sesgos cognitivos forman parte de la vida diaria de muchas personas, afectando a su experiencia vital:
1. Aversión a la pérdida
Consiste en considerar que es más importante la posibilidad de perder algo que la posibilidad de conseguir algo de igual valor. Debido a este sesgo, muchas personas consideran que perder tiene más impacto que ganar, incluso en aquellas circunstancias donde ganar o perder puede ocurrir con las mismas probabilidades.
2. Efecto Forer
El efecto Forer es el sesgo cognitivo detrás del éxito de los horóscopos. Consiste en la tendencia de las personas a sentirse identificadas con descripciones ambiguas, que pueden encajar con casi cualquier persona.
3. Sesgo de riesgo cero
Se trata de la tendencia a reducir los riesgos pequeños a una probabilidad del 0%, evitando reducir más los riesgos con mayores probabilidades.
4. Efecto dotación
Este efecto consiste en darle más valor a aquellas cosas hechas por nosotros mismos o que son nuestras únicamente porque nos pertenecen. El ejemplo más común es cuando una persona desea vender algo a por un precio superior al adecuado, debido a que lo eleva por su valor personal.
5. Prejuicio de retrospectiva
Cuando se produce este sesgo las personas tienden a pensar que cosas que han ocurrido eran más previsibles de lo que eran antes de que ocurrieran.
6. Efecto halo
Este sesgo cognitivo trata sobre valorar más positivamente las acciones y características de una persona si en el pasado se ha evaluado positivamente alguna característica. El ejemplo más común es cuando se sobrevaloran las cualidades de una persona que es percibida como físicamente atractiva.
7. Sesgo del punto ciego
Trata sobre la tendencia de las personas a creer que ellos mismos son menos vulnerables ante los efectos de los sesgos cognitivos que otras personas.
Los sesgos cognitivos más comunes en la vida diaria
Los ejemplos anteriormente mencionados son útiles para saber cuándo estamos ante un sesgo cognitivo y también para entender de mejor forma este concepto. Sin embargo, no se trata de los sesgos más comunes. Los que se presentan con más frecuencia en la cotidianidad son los siguientes:
Sesgo de confirmación
Este sesgo empuja a las personas a recordar, interpretar, buscar o propiciar información que confirma aquello que anteriormente han decidido. Su objetivo es favorecer suposiciones o creencias bastante arraigadas en la mente de la persona. Algunos de los ejemplos más claros de sesgo de confirmación se dan, por ejemplo, cuando una persona que cree que es aburrida o sosa interpreta una reacción aislada de una persona en su propia contra.
Sesgo de anclaje
Se suele presentar en las negociaciones y consiste en que la persona se enfoca casi de forma exclusiva en la primera información que recibe antes de tomar una decisión, por lo que el resto de opciones quedan relegadas a segundo plano y ni siquiera son tomadas en cuenta racionalmente.
Sesgo de observación selectiva
Trata sobre enfocarse en aquello que se aspira a conseguir, ignorando cualquier otra cosa. Por ejemplo, si se desea comprar un coche determinado, comienza a verse con mucha frecuencia, mientras que otros tipos de coches simplemente pasan desapercibidos.
Sesgo de negatividad
Es un enfoque hacia la información y experiencias negativas, que hace que lo positivo y neutral pase desapercibido.
Resistencia reactiva
A raíz de la libertad de elección o una amenaza percibida, este sesgo genera una tendencia a hacer lo contrario que alguien aconseja o solicita.
Sesgo de status quo
Este sesgo provoca que las personas tiendan a tomar decisiones que no alterarán el estado actual de sus situaciones. Sin embargo, suele desaparecer cuando existe un fuerte incentivo para que las personas abandonen el statu quo.
¿Cuál es el significado de sesgo en la psicología social?
En la psicología social los sesgos, también conocidos como prejuicios cognitivos, se consideran efectos psicológicos que distorsionan la forma en que nuestros sentidos procesan la información. Se hace especial énfasis en los sesgos de tipo social, los cuales afectan a la interacción social en la vida diaria.
Cómo influye el sesgo cognitivo en la toma de decisiones
Los diferentes sesgos cognitivos pueden afectar de diferentes maneras en la toma de decisiones. En ocasiones pueden provocar que la persona tome una decisión irracional que podría llegar a alejarse de la respuesta conductual más coherente. El mayor inconveniente de esto es que la persona no suele ser consciente de que un sesgo está influyendo en sus decisiones.
Conclusiones sobre los sesgos cognitivos
La mente es muy compleja y, a través de los sesgos, puede engañarnos a nosotros mismos, haciendo que veamos cosas de forma diferente a cómo realmente son. Aunque no existe una forma infalible de evitar caer en los sesgos cognitivos, ser consciente de su existencia y sus características puede ayudarnos a identificarlos cuando se presentan.
Aprender a identificar los sesgos cognitivos puede ser una habilidad muy útil en la vida diaria, ya que permite tomar decisiones más racionales, objetivas e inteligentes.
Referencias bibliográficas
- Cortada de Kohan, N., & Macbeth, G. (2006). Los sesgos cognitivos en la toma de decisiones.
- Caverni, J. P., Fabre, J. M., & Gonzalez, M. (Eds.). (1990). Cognitive biases. Elsevier.
GRACIAS POR ILUSTRARME , ES IMPORTANTE SABER
Gracias a ti, es importante ser curioso para buscar información.
Montse
Se dice que todo el que busca encuentra, yo busque y encontré esta valiosa información. Mil gracias por esto
Gracias a ti por tus palabras.